Sí, cuando se trata de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer, la logopedia puede mejorar la calidad de vida del paciente y retrasar la aparición y el desarrollo de los síntomas. En el caso del Alzheimer, por ejemplo, el entrenamiento del lenguaje puede mejorar la función cognitiva y reforzar las capacidades de la memoria. En la enfermedad de Parkison, la mayoría de los pacientes experimentan trastornos de habla y voz, y muchos de ellos presentan además disfagia. Por ello, intervenir desde los primeros estadios de la enfermedad con terapia de logopedia puede ayudar de forma significativa a los pacientes.